“El que ama, corre”
Soy un cabezón… tal como en la imagen tengo los ojos cerrados por la tristeza: la de no encontrar, la de no “tener”, la de no ser aceptado… en el fondo, al igual que el hombre de la imagen, he estado de espalda y con los ojos cerrados hacia los que me aman y corren: Se trata de no aceptar, de no querer ver, de hacerse esclavo del desánimo. Pero, queridos amigos, miren otra vez la imagen: el “atleta” no se ve, es una sombra ¿y por qué? fácil respuesta, el brillo del fondo lo oculta… así es el hermano que se nos acerca, oscurecido por el resplandor de mi egocentrismo, convertido en silueta por el prejuicio, por la distracción o por mis faltas de pureza.
¿Cuál es mi esperanza? el otro, sí …solo en la medida que abra mis ojos, que me de vuelta y que no haya más luz que la del amor (la cual ilumina de frente, no desde atrás, esclarece los rostros, disipa las siluetas y descubre personas), sin embargo esto no lo puedo hacer solo, necesito del primer toque, necesito responder a tu Gracia, pues sin ella no habrá respuesta ni esperanza… en el conocimiento del otro está la felicidad, la auténtica forma de conquistar la vida de los hijos de Dios es aceptarla… es gratis.
Meditaciones
Estaba recién estudiando para un examen mañana (después del cual seré egresado), sin embargo hay en mi corazón una tormenta tan fuerte que no pude seguir.
Mientras escribo me pregunto por qué será un poco terapéutico escribir estas cosas acá, será, quizá, el hecho de que constitutivamente somos seres “en relación”, y que el misterio del propio rostro sólo se comienza a develar al enfrentarlo con otros rostros…y que nuestro ser necesita de otros seres para ser sí mismo…
Recuerdo el título de un libro de Ricoeur, el cual nunca he leído, pero el título me viene a la cabeza ahor El otro como sí mismo… será verdad esta imbricación tan profunda…sí, hoy siento que es verdadera, y que mi interioridad pugna por no ser más interioridad, grita en mi interior, está guardada, a pesar de todo el llanto, de tantas conversas con los amigos, a pesar de todo, mi ser mi yo más yo, sigue adentro, gritando. Cómo podrá salir? sólo en la medida en que se entrega, sólo en cuanto lo deje salir, sólo en cuanto comprenda que el primer otro es “Otro” con mayúscula, que ese Otro se derrama internamente, desbordándome de Gracia, y en este desborde, sólo en este desborde, podré salir de mí, de mí autocompasión, de la sabrosa dinámica del sufrimiento y del ser víctima… no quiero esto para la vida, nadie lo querría, aunque a veces nos seduce con su hermoso brazo, que siempre es el brazo de alguien que quisiéramos tener cerca…
Me cuesta ver ahora, necesito el resplando que no ciega, sino que hace ver, del grito que abrirá mis oidos para hacerme “oyente de la Palabra”…
La pena, el dolor, el llanto, han sido mi más fiel compañía desde hace algunos meses, el desconcierto, la rebeldía, la negación. Qué dulces huéspedes me parecen, dulces por que me despiertan, me proyectan, me hacen sentir humano, vivo. Dolorosos son también, ominosos, vitandos…quisiera que ya se fueran, quisiera no sentir un vacío como el que tengo en mi interior…la pena de muerte.
Esperanza, habrá después de todo? después de esta agonía, me levantaré? y cuando lo haga, seré yo? o seré otro, más viejo y cansado, menos dispuesto, menos inocente… qué será de mí?
Sólo una compañía necesito, la muerte, esa huesuda compañera que empezó a estar conmigo hace uno par de años atrás, que se abalanzó sobre mí prometiendo dichas, seduciéndome con su cuerpo exacto, con su piel blanca y sus cabellos claros, con su risa de niña (que ya casi ni recuerdo), con sus dientes como perlas su mirada prístina de primavera, su fragancia dulce. Sí ahí ya estaba la muerte, eras tú disfrazada, eras tú ofreciéndome la vida, eras tú disuesta, entregada, envolvente…eras tú, la misma que ahora te revelas dolorosa y borrosa, por que ahora mis sueños solamente poseen la clave de tu rostro, por que despierto no logro reconstruirte para que me hagas compañía, no te escucho, no te puedo ver, no puedo jugar con mi imaginación y verte abrazándome desde atrás mientras escribo esto…te quedaste con todo, hasta con tu recuerdo.
This work is licensed under a Creative Commons Attribution 3.0 License.






